Me voy unos días...pero volveré
Para proyectar el futuro, es indispensable tomar aliento (y disfrutar) en el presente.
Ha llegado ese momento del año en el que uno apaga el ordenador, intenta que el modo avión sea el dominante en el móvl y (re)descubres que al mundo no le hace falta que estemos pendiente 24 x 7 para seguir girando.
Como la mayoría de vosotros/as voy tomarme unos días de descanso. Toca bajar el ritmo, cambiar las notificaciones por esos sonidos que elevan el alma; olas de mar, árboles que se mecen al viento e incluso el silencio. Muchas veces son los momentos en que surgen aquellas ideas o soluciones que no terminaban de madurar o cuajar.
Y tambíen te percatas que no es necesario convertirlas inmediatamente en un reel, post o presentación. El tiempo es una certeza, pero como lo utilicemos es relativo.Y la mayoría de las veces el control no lo tenemos nosotros; nos lo imponen, sea consciente o inconscientemente.
No quería marcharme sin dejaros algo mío con lo que entreteneros. No es un artículo, ni una predicción oficial sobre el futuro, ni una lista con las diez cosas que la inteligencia artificial hará antes de que terminemos este año 26.
Es un relato breve. Muy breve. Poco más de 40 páginas. Aunque en esa brevedad posiblemente (y es la intención) se os generen dudas o preguntas que es de lo que se trata. Aparte de entretener, claro.
¿Y qué ocurre cuando los seres humanos descubren que han delegado demasiado? ¿Estamos a tiempo de recuperar nuestras decisiones, nuestros errores y hasta el derecho a no saber qué puñetas estamos haciendo?
Podéis acercaros al relato de dos maneras:
Es una adaptación algo más breve, pensada para escuchar tranquilamente durante un paseo, un viaje o uno de esos ratos en los que no queremos dejar descansar nuestros ojos de tanta pantalla.
El relato completo estará disponible gratuitamente desde las 9:00 del 3 de agosto hasta las 9:00 del 7 de agosto, hora peninsular española.
Después seguirá disponible en Amazon, aunque ya no de manera gratuita (salvo si sois de kindle unlimited) . Incluso las distopías tienen gastos de mantenimiento.
Espero que lo disfrutéis, que descanséis y que aprovechéis estos días para hacer algo que ninguna inteligencia artificial pueda hacer todavía por vosotros: perder el tiempo sin necesidad de justificarlo, cambiar de opinión, improvisar un plan absurdo o simplemente no hacer absolutamente nada.
Nos vemos a la vuelta, en septiembre, con más tecnología, nuevas preguntas (intentaré que sigan siendo incómodas) y, si todo sale razonablemente bien, con un poco más de pasión por todo aquello que nos diferencia como humanos.
Feliz verano a todos/as!

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