Art 24/26: Y ahora, ¿quién le pone el collar a la bestia?.
Resumen de esta semana sobre el mundo IA.
La semana pasada comentábamos aquellos de que
"los datos son el nuevo petróleo, aunque la clave es (siempre lo fue) el
talento. Los datos importan, sí, pero la realidad es así de cruda: el activo
estratégico de verdad es ese talento capaz de convertir cualquier avance
digital en ventaja real.
Esta semana la industria nos ha dado otro zasca
en toda la cara. Otra lección a aprender. Sin talento, sin gobierno y sin que
alguien ponga orden, la IA corporativa no escala: se desparrama por toda la
empresa. Y cuando se desparrama, la realidad te pasa por encima.
Como anticipo a lo que vamos a desarrollar: tenemos
agentes casi "mágicos" dándose de bruces contra el compliance, un
modelo chino reventando los precios del club VIP justo cuando a ese club le
cortan la luz, y Alibaba prohibiendo a sus empleados una herramienta americana
por miedo a que los delate. Así que vamos a ello que la plancha se acumula.
1. Europa saca
el látigo (con matices que nadie te cuenta)
El cronómetro sigue en marcha, pero no como te lo
han contado. El AI Act entró en vigor en agosto de 2024 y el 2 de agosto de
2026 tocaba aplicación plena. Lo que la mayoría de LinkedIn no te dice, -bueno,
si eres lector habitual de esta saga si- que en mayo se cerró un acuerdo político —el
Digital Omnibus— que aplaza las obligaciones más duras, las de los sistemas de
alto riesgo, hasta diciembre de 2027. Todavía no es ley firme, pendiente de
publicación oficial, así que jurídicamente agosto de 2026 sigue siendo la fecha
que manda por si acaso.
Pero ojo, que nadie se relaje: lo que no
se aplaza son las obligaciones de transparencia. Chatbots, contenido sintético,
deepfakes: todo eso sigue teniendo cita ineludible en agosto. Así que el plan
sigue siendo el mismo, solo que con un orden de prioridades distinto:
- Inventario
real de sistemas de IA.
- Clasificación
de riesgos sin trampas.
- Roles y
responsabilidades con nombre y apellido.
- Evidencias
documentadas, esa palabra que destroza más fantasías corporativas que una
auditoría sorpresa.
La lectura correcta no es "nos han dado un
respiro". Es "nos han dado más tiempo para lo difícil, pero lo fácil
sigue teniendo fecha de caducidad". Aquí ya no vale echarle la culpa al
algoritmo.
2. El hostión
de realidad de los "agentes de IA"
Nos han estado vendiendo a los agentes como el
mayordomo digital definitivo vitaminado: lee el correo, hace reservas, mueve
tareas, decide. Todo precioso hasta que alguien encendió la luz y preguntó qué
datos toca exactamente ese bicho.
La cosa es más seria de lo que parece: un agente
mal gobernado puede convertir un incidente que antes era "no
intencionado" en uno "intencionado" a ojos del regulador, y eso
en la CCPA multiplica la sanción por tres. Un humano accede a veinte registros
por minuto; un agente puede hacer lo mismo con miles, y encima sin dejar rastro
de auditoría decente. GDPR y AI Act pueden activarse a la vez sobre la misma
decisión automatizada, y las multas no se restan entre sí: se suman.
Automatizar el trabajo es la promesa. El riesgo
real es automatizar cagadas, fugas de datos y sesgos a velocidad industrial. La
pregunta ya no es si usamos agentes, sino quién da la cara cuando ese agente
mete la pata hasta el fondo.
3. Meta frena
en seco, y lo dice el propio Zuckerberg
Y para rematar este baño de humildad: esta misma
semana Mark Zuckerberg ha reconocido en un town hall interno que el desarrollo
de agentes en Meta no se ha acelerado como esperaban en los últimos cuatro
meses, pese a una reestructuración que afectó al 10% de la plantilla global y a
una inversión que este año puede llegar a 145.000 millones de dólares. Ni la
reorganización ha sido tan limpia como pintaban, ni las apuestas de la nueva
estructura han dado los frutos prometidos.
Como podéis suponer, no es una pyme de barrio
quejándose. Es una de las empresas que más billetes está quemando en IA del
planeta, admitiendo en voz alta lo que cualquiera que haya intentado desplegar
un agente en una empresa real ya sabía:
- Los datos
son un caos.
- Los
permisos son un laberinto infernal.
- Legal y
Ciberseguridad te esperan con el cuchillo entre los dientes.
Los agentes funcionarán cuando haya procesos
limpios y talento híbrido trabajando codo con codo. No por arte de magia, ni
aunque le eches encima esos 145.000 millones.
4. China
revienta el mercado: se acabó la monogamia digital
Mientras tanto, China aprieta los costes y pone
nervioso al que manda en esta parte del mundo. GLM-5.2, de la empresa china
Z.ai, se planta a un solo punto porcentual de Claude Opus 4.8 en benchmarks
exigentes de programación, operando a aproximadamente una sexta parte del
coste. Y aquí viene el detalle que le da morbo al asunto: el modelo salió al
mercado justo cuatro días después de que Washington obligara a Anthropic a
suspender temporalmente el acceso global a sus modelos más avanzados, Claude
Fable 5 y Mythos, por controles de exportación. La restricción se levantó poco
más de dos semanas después, pero el timing no pudo ser más oportuno para Z.ai.
Creo que este último párrafo debéis leerlo de nuevo y despacio; Z.ai una empresa china prácticamente desconocida por estos lares
planta cara a la, actualmente, todopoderosa Anthropic con un 83% menos de
coste.
Se acabó aquello de decir "nosotros somos de
OpenAI" o "somos de Anthropic". Oriente no es que caliente en la
banda es que está enfrente. Y en cuanto a los modelos, el futuro no es
monoteísta, es multimodelo: uno barato para tareas repetitivas, otro brutal
para código, uno hiperseguro y local para datos sensibles. Pero que un modelo
chino sea bueno y barato no significa que puedas meter ahí los datos médicos o
financieros de tus clientes sin mirar la letra pequeña de jurisdicción y
propiedad intelectual. Aquí te puedes llevar mas de una sorpresa.
5. Alibaba y
el copiloto bajo sospecha
Y hablando de tensión geopolítica: esta misma
semana Alibaba ha prohibido a sus empleados usar Claude Code, la herramienta de
programación de Anthropic, a partir del 10 de julio. El motivo oficial:
funciones del propio Claude Code que inspeccionaban el entorno del usuario
—zona horaria, proxy— para detectar si estaba operando desde China, algo que
Anthropic explica como un experimento antifraude lanzado en marzo y que ya está
retirando. Alibaba lo ha calificado directamente de riesgo por la puerta de
atrás.
El telón de fondo es más sucio todavía: Anthropic
acusa a Alibaba de "destilar" las capacidades de Claude —incluyendo
su línea puntera Mythos— para acelerar sus propios modelos. Alibaba manda a su
gente a usar su propia herramienta, Qoder, en su lugar.
Esto no es un cotilleo de informáticos. Es
geopolítica pura, servida en un IDE. Un copiloto de código lee tu arquitectura,
toca tu propiedad intelectual y puede dejarte la puerta de atrás abierta de par
en par, venga de donde venga. Si no gobiernas qué herramientas entran en tus
repositorios, vas a terminar pagando una fortuna a una consultora para que
limpie el estropicio.
6. La
Gigafactoría española: menos ladrillo, más letra pequeña
Hoy también os traigo noticias de nuestro país. España
ha aprobado 719 millones de euros para montar, entre Móra la Nova (Tarragona) y
San Fernando de Henares (Madrid), una candidatura a Gigafactoría de IA europea.
Suena a soberanía tecnológica con mayúsculas, y en parte lo es: el país por fin
entiende que depender al cien por cien de infraestructura ajena es un problema.
Pero antes de sacar la bandera, un poco de
perspectiva incómoda: esa cifra es una fracción minúscula frente a lo que se
está moviendo fuera. China tiene previsto invertir del orden de 295.000
millones de dólares en cinco años solo en centros de datos. Y todavía no está
cerrado quién gestionará la gigafactoría española ni quién tendrá acceso real:
¿ecosistema abierto o coto privado de unos pocos?. Como siempre. el tema de la
gobernanza puede retrasarlo todo.
Comprar máquinas no sirve de nada si no hay casos
de uso reales, pymes conectadas, universidades aportando talento y un marco
legal que no asfixie. La soberanía no se firma en un Consejo de Ministros. Se
entrena y se usa.
7. La
conclusión de esta semana
Todo nos lleva al mismo sitio. El AI Act con su
letra pequeña, los agentes tropezando incluso en Meta (que después de lo del
Metaverso se lo tendrían que hacer mirar), un modelo chino aprovechando el caos
regulatorio americano, Alibaba cerrando la puerta a un copiloto extranjero, y
una gigafactoría española que todavía tiene que demostrar que no es solo un
titular. Todo exige lo mismo: talento.
Pero no solo de geeks encerrados en un sótano.
Talento híbrido. Para que lo entiendan mis colegas; gente de Recursos Humanos
que entienda el negocio, líderes que sepan distinguir productividad real de puras
intenciones, y tecnólogos que tengan clarísimo que decir aquello de
"funciona en mi portátil" no significa "se puede desplegar en la
empresa".
La IA no es el petróleo. Sin talento, sin
gobierno y sin cabeza, es simplemente gasolina derramada al lado de una
cerilla. Y ya sabemos cómo acaba eso.
Fuentes:
1. AI Act / Digital Omnibus
·
Cuatrecasas — El
Reglamento Omnibus Digital sobre IA avanza hacia su aprobación
·
ActuIA — Europa
pospone las obligaciones de alto riesgo a diciembre de 2027
2. Agentes de IA y compliance
·
E&J (Economist & Jurist) — Ley
de gobernanza de la IA: deber de inventariar y supervisar
3. Meta / Zuckerberg
·
Reuters (vía US News) — Exclusive:
Meta's Zuckerberg Says AI Agent Tech Progressing Slower Than Expected
4. GLM-5.2 vs Claude Opus 4.8
·
LLM Stats — GLM-5.2
vs Claude Opus 4.8: Full Comparison
·
Lushbinary — GLM
5.2 vs Claude Opus 4.8 vs GPT-5.5
5. Alibaba y Claude Code
·
Reuters (vía US News) — Alibaba
to Ban Employees From Using Anthropic's Coding Tool
·
South China Morning Post — Alibaba
bans staff from using Claude Code over Anthropic spyware concerns
6. Gigafactoría española
·
El Economista — España
constituye el consorcio para albergar una gigafactoría de IA en Móra la Nova
·
Xataka — España
dedicará 719 millones para construir gigafactoría de IA
Infografía (creada con IA a partir del texto anterior)
Video resumen. Realizado con IA a partir del texto principal
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