sábado, 11 de julio de 2026


 Art 25/26. Cabeza, manos y autonomía: la criatura ya empieza a estar completa

Hasta ahora pensábamos en la inteligencia artificial como un ente parlante: le preguntábamos y nos contestaba. La aparición de los LLM fue un punto de inflexión en el uso de la IA

En el resumen semanal que os traigo os voy a mostrar que empieza a tener tres cosas que  la hacen tan interesante como preocupante :

  • Cabeza: Anthropic ha encontrado un espacio interno donde Claude parece organizar su razonamiento. Como ya os anticipé.
  • Manos: Japón ya prepara millones de robots capaces de actuar en fábricas, hospitales y servicios.
  • Autonomía: los agentes podrán comprar, negociar y tomar decisiones en nuestro nombre.

Y, como sucede con cualquier criatura que piensa, actúa y es capaz de hacer gasto, aparece la pregunta que, inteligentes como sois os estáis haciendo:

¿Quién le pone límites cuando nos llegue -que nos llegará-  la factura del estropicio?

Vamos a desarrollarlo punto a punto.

1. Anthropic encuentra una especie de “mesa de trabajo mental” dentro de Claude

Como ya os avancé en el IA sin anestesia exprés, Anthropic publicó el 6 de julio una investigación especialmente llamativa: “A global workspace in language models”. Sus investigadores aseguran haber identificado en Claude un espacio interno al que llaman J-space, donde aparecen conceptos y pasos intermedios antes de que el modelo produzca la respuesta.

No es exactamente la cadena de razonamiento escrita que vemos algunas veces. Eso algunos modelos te lo van mostrando mientras lo hacen. Es actividad interna silenciosa:

  • Cuando Claude detecta un error en un código, aparece internamente el concepto “ERROR”, aunque nadie se lo haya señalado.
  • Ante una inyección maliciosa de instrucciones, se activan conceptos relacionados con “injection” y “fake”.
  • En problemas matemáticos aparecen los pasos intermedios antes de la respuesta.
  • Cuando los investigadores sustituyeron internamente el concepto “araña” por “hormiga”, Claude pasó de responder ocho patas a responder seis. Eso sugiere que el modelo no solo almacenaba la palabra: estaba utilizando esa representación para razonar.

Lo más fuerte es que, al neutralizar ese espacio, Claude seguía hablando con fluidez y recuperando información sencilla, pero su capacidad de razonamiento en varios pasos prácticamente desaparecía.

¿Y qué significa esto en la práctica?

Como comentaba en el post, esto no demuestra que Claude sea consciente ni tenga introspección humana . Anthropic lo dice expresamente. Pero sí sugiere que los modelos pueden estar desarrollando una arquitectura funcional parecida a una memoria de trabajo, donde reúnen la información necesaria para resolver problemas complejos.

Y aquí aparece la cuestión a tener en cuenta:

Claude no solo contesta. Antes de contestar parece reunirse consigo mismo.

Desde el punto de vista corporativo, esto abre una posibilidad enorme: supervisar no solo lo que una IA dice, sino también detectar indicios de que el modelo ha reconocido una manipulación, está representando información falsa o está procesando conceptos relacionados con comportamientos problemáticos. Ya os lo anticipé:  Anthropic muestra en su estudio ejemplos en los que aparecían conceptos como “manipulation”, “realistic”, “fake” o “fraud” durante comportamientos problemáticos.


2. Japón quiere desplegar diez millones de robots equipados con IA: la IA sale de la pantalla

Este segundo punto creo que es especialmente relevante para el mundo corporativo; Japón ha actualizado su Estrategia de Robótica con IA, con el objetivo de introducir aproximadamente diez millones de robots para 2040 y llevarlos a 18 ámbitos económicos y sociales. Entre los nuevos sectores aparecen restauración, fabricación alimentaria y atención sanitaria.

El Gobierno japonés no plantea únicamente fabricar mejores robots. Quiere:

  • Facilitar que las empresas usuarias los adopten.
  • Crear un gran núcleo nacional de investigación y desarrollo.
  • Generar infraestructura de datos para la denominada Physical AI.
  • Formar a los profesionales necesarios para operar y desplegar estos sistemas.

La diferencia es importante. Hasta ahora hablábamos de IA generativa dentro de un portátil. Japón habla de modelos que:

  • ven;
  • escuchan;
  • interpretan órdenes;
  • toman decisiones;
  • manipulan objetos;
  • trabajan en fábricas, hospitales, restaurantes o centros logísticos.

La causa de fondo no es únicamente tecnológica. Japón tiene escasez estructural de trabajadores y una población envejecida. Para ellos, la robótica no es una demostración de feria: es política industrial y demográfica.

El resumen de esta parte sería:

Japón no quiere un ChatGPT con piernas. Quiere diez millones de trabajadores sintéticos. Esto abre un debate que algún día tendremos que afrontar; ¿no es hora de gravar de alguna manera el valor añadido que genera la automatización?. Ahí os lo dejo.

Y hay más lecturas, como el desafio que supone la interoperabilidad, pero me centraré en una especialmente relevante para empresas europeas: mientras nosotros seguimos discutiendo quién puede usar Copilot, Japón está diseñando la siguiente capa de automatización industrial.


3. La ONU empieza a pedir “documentación” para los agentes de IA

El 9 de julio, la Unión Internacional de Telecomunicaciones de Naciones Unidas anunció un grupo internacional para crear estándares de confianza aplicables a los agentes de IA. La preocupación es clara: estos sistemas pronto podrán negociar, comprar, programar, contratar servicios o efectuar operaciones en nombre de personas y empresas.

La ONU quiere que los agentes sean:

  • identificables;
  • verificables;
  • responsables de sus actuaciones;
  • sometidos a un control humano significativo.

La cuestión ya no es si el chatbot se equivoca al redactar un correo. El problema es:

¿Quién responde cuando una IA compra, firma, negocia o mueve dinero sin que nadie haya entendido exactamente por qué?

La iniciativa se centrará especialmente en transacciones financieras e infraestructuras críticas.

Esto tiene una conexión perfecta con el estudio que hemos comentado de Anthropic: si los agentes empiezan a actuar, necesitaremos observar no solo sus respuestas, sino también sus intenciones, decisiones intermedias y señales de manipulación.


4. OpenAI lanza GPT-5.6 y la guerra pasa del modelo a la ejecución

OpenAI presentó también este 9 de julio GPT-5.6, orientado especialmente a la programación, trabajo del conocimiento, ciencia y ciberseguridad. La compañía sostiene que mejora la relación entre rendimiento, número de tokens utilizados y coste.

Pero lo corporativamente importante no es solo el benchmark que obviamente supera a su versión anterior. Lo relevante es que el  GPT-5.6 pasa también a convertirse en el modelo preferente de Microsoft 365 Copilot para Word, Excel, PowerPoint, Chat y otras herramientas de productividad.

OpenAI ha presentado además ChatGPT Work, un agente capaz de recopilar información de diferentes aplicaciones y generar entregables terminados, como documentos, hojas de cálculo, presentaciones, aplicaciones y páginas web.

Aquí hay un cambio de narrativa:

  • Antes era: “pregúntame algo”.
  • Después: “ayúdame a hacer algo”.
  • Ahora: “dame el objetivo y déjame trabajar”.

En las organizaciones esto debería mover a la discusión desde las licencias hacia tres asuntos mucho más incómodos: permisos de acceso, responsabilidad sobre los resultados y rediseño de puestos.


5. Meta entra en la guerra por controlar modelo, chip y factura

Meta, tras el baño de humildad que os comenté en el anterior artículo, ha anunciado el acceso para desarrolladores a Muse Spark 1.1, un modelo orientado a programación, análisis multimodal y tareas agénticas complejas. Es además un paso importante hacia la monetización directa de sus modelos, compitiendo con OpenAI y Anthropic en el mercado de APIs empresariales.

Pero la noticia más estratégica está por debajo del software. Según una comunicación interna revisada por Reuters, Meta quiere comenzar en septiembre la fabricación de Iris, un chip de IA propio, y elevar su capacidad computacional hasta 14 gigavatios en 2027.

Meta prevé destinar entre 125.000 y 145.000 millones de dólares a inversiones de capital durante 2026, impulsadas principalmente por su infraestructura de IA

La moraleja es bastante clara:

Quien no controle sus chips acabará alquilando su inteligencia a quien sí los controle.

Ya no basta con tener el mejor modelo. La verdadera carrera incluye energía, centros de datos, memoria, fibra óptica, semiconductores y cadenas de suministro. El ecosistema de la  IA se expande.


6. China podría bajar la persiana de sus modelos abiertos

China está estudiando limitar el acceso extranjero a algunos de sus modelos y tecnologías de IA. La posibilidad preocupa especialmente porque los modelos chinos abiertos han ganado terreno en programación y sistemas agénticos por su rendimiento y bajo coste.

Muchas empresas occidentales han empezado a construir productos sobre esos modelos. Si China aplicara restricciones, esas organizaciones descubrirían que su supuesta estrategia abierta dependía de una infraestructura sometida a decisiones geopolíticas.

Es una réplica de lo que ya sucede con los chips:

  • Estados Unidos limita el acceso al hardware avanzado.
  • China podría responder limitando el acceso a modelos y conocimiento.
  • Las empresas quedan atrapadas en medio.

Aquí encaja muy bien ese concepto que llevamos tiempo hablando; la soberanía de la IA:

Tener acceso hoy a un modelo no significa tener garantizado el acceso mañana.

 En resumen; la criatura ya está aquí. Ahora toca educarla… y vigilar quién la alimenta

Las seis noticias de esta semana no hablan realmente de seis cosas diferentes. Son las piezas de un mismo organismo que empieza a ensamblarse delante de nosotros.

Anthropic nos enseña que los modelos pueden estar desarrollando una especie de mesa interna sobre la que organizan algunos de sus razonamientos.

Japón les está dando ojos, sensores, brazos y piernas para que abandonen la pantalla y comiencen a intervenir en el mundo físico.

La ONU intenta colocarles una identificación antes de que empiecen a comprar, negociar y contratar en nuestro nombre.

OpenAI les está entregando herramientas para convertir una instrucción en un trabajo terminado.

Meta construye los chips y las centrales digitales necesarias para alimentar todo el invento.

Y China nos recuerda que el acceso a esa inteligencia nunca estará completamente separado de la política, las fronteras y los intereses nacionales.

Cabeza, cuerpo, autonomía, energía y pasaporte.

La criatura empieza a estar bastante completa.

El problema es que las organizaciones todavía se comportan como si todo esto consistiera en comprar unas licencias, preparar cuatro prompts y organizar un curso para que los empleados aprendan a utilizar Copilot.

No. La conversación ya es otra.

Tenemos que decidir qué puede hacer una IA, a qué información puede acceder, cuánto dinero puede gastar, qué decisiones puede adoptar, cómo podremos detenerla y quién responderá cuando se equivoque.

Porque una IA que únicamente redacta un correo puede cometer una errata.

Una IA que piensa, actúa, compra y controla una máquina puede cometer un desastre.

Y la factura, queridos lectores, no llegará a nombre del algoritmo.

Llegará a nombre de la empresa que decidió soltarlo sin correa.

 

Bibliografía por apartado

1. Anthropic y el espacio interno de razonamiento

Fuente principal

  • Anthropic, “A global workspace in language models”, 6 de julio de 2026. Investigación original sobre J-space, representaciones internas, intervención causal y pérdida del razonamiento multietapa cuando se neutraliza ese espacio.
  • Anthropic Research, ficha de publicación y clasificación del trabajo dentro de sus investigaciones de interpretabilidad.

2. Estrategia japonesa de robótica e IA física

Fuente oficial

  • Ministerio de Economía, Comercio e Industria de Japón —METI—, rueda de prensa del ministro Ryosei Akazawa, 30 de junio de 2026. Confirma el objetivo de aproximadamente diez millones de robots en 2040 y su implantación en 18 ámbitos.

Fuentes periodísticas

  • The Japan Times, “Japan plans sovereign AI model and 10 million AI robots”, 1 de julio de 2026.
  • Reuters, encuesta sobre adopción empresarial de robots con IA en Japón: un tercio de las empresas consultadas ya los utiliza, planea utilizarlos o estudia hacerlo.
  • TechRadar Pro, explicación de la estrategia, los nuevos sectores y el impulso a la investigación, los datos y la capacitación profesional.

3. Estándares internacionales para agentes de IA

Fuentes oficiales

  • Unión Internacional de Telecomunicaciones —UIT/ITU—, “ITU launches global standards initiative to build trust in AI behaviour and identity”, 9 de julio de 2026. Anuncia la creación del grupo sobre IA agéntica, identidad y comportamiento confiable.
  • ITU, “Trusted AI Agents: Securing the next layer of intelligence”, sesión celebrada el 9 de julio de 2026 sobre identidad, seguridad, coordinación y confianza entre agentes.
  • ITU, análisis previo sobre seguridad, identidad digital, suplantación, inyección de instrucciones e infraestructuras críticas.

4. GPT-5.6, Microsoft 365 Copilot y ChatGPT Work

Fuentes oficiales

  • OpenAI, “GPT-5.6: Frontier intelligence that scales with your ambition”, 9 de julio de 2026. Presentación del modelo y sus capacidades.
  • OpenAI, “GPT-5.6 is now the preferred model in Microsoft 365 Copilot”, 9 de julio de 2026. Confirma su incorporación preferente en Word, Excel, PowerPoint, Chat y Cowork.
  • OpenAI, “ChatGPT is now a partner for your most ambitious work”, presentación oficial de ChatGPT Work como agente capaz de actuar sobre aplicaciones y archivos y producir documentos, hojas de cálculo, presentaciones y aplicaciones web.

5. Meta, Muse Spark e infraestructura propia

Fuente oficial

  • Meta AI, “Introducing Muse Spark 1.1”, 9 de julio de 2026. Presentación del modelo y apertura de la versión preliminar pública de Meta Model API.

Fuentes periodísticas y empresariales

  • Reuters, lanzamiento de Muse Spark 1.1 y acceso para desarrolladores mediante la nueva API.
  • Reuters, “Meta to put AI chip into production in September…”, 9 de julio de 2026. Fuente del chip Iris, la producción prevista, los 14 gigavatios y la estrategia para reducir dependencia de proveedores externos.
  • Barron’s, contextualización de la inversión de capital prevista entre 125.000 y 145.000 millones de dólares y de la expansión de capacidad computacional.

6. Posibles restricciones chinas a sus modelos avanzados

Fuentes principales

  • Reuters, “Beijing is looking at curbing overseas access to China’s top AI models”, 7 de julio de 2026. Informa de conversaciones entre las autoridades y empresas como Alibaba, ByteDance y Z.ai. Las medidas todavía estaban en fase de estudio.
  • Reuters, “China weighs silicon curtain around sought-after AI models”, 8 de julio de 2026. Análisis de las posibles restricciones y sus repercusiones internacionales.
  • Reuters Video, explicación resumida de las reuniones mantenidas y del posible alcance sobre modelos presentes y futuros.

 Infografía creada con IA a partir de texto humano


Video creado con IA a partir del texto humano


Y si preferís escucharlo en Spotify, clicad aquí

No hay comentarios:

 Art 25/26. Cabeza, manos y autonomía: la criatura ya empieza a estar completa Hasta ahora pensábamos en la inteligencia artificial como u...