Art 27/26.El problemilla de la IA autónoma; a veces se pone peligrosamente juguetona. Venimos hablando estas dos últimas semanas de cómo va creciendo nuestra criatura. Precisamente la semana pasada hablábamos de que ya tenía una cierta autonomía. Una inteligencia artificial que es capaz de pensar, actuar y empezar a desenvolverse por el mundo sin tener que preguntarnos cada treinta segundos qué botón es el correcto. Pues bien, esta semana este bebé ha encontrado una puerta. Y la ha cruzado. No para exterminar a la humanidad, lanzar misiles nucleares ni hacerse con el control del aire acondicionado de Sam Altman (aunque esto último no lo tengo yo muy claro). Tampoco para pronunciar un solemne «los humanos sois prescindibles» con voz metálica y música de Hans Zimmer de fondo. Sí, la saga Terminator ha marcado nuestra generación. Es algo mucho menos cinematográfico pero mucho más humano. No debería habernos sorprendido; hace un par de años en el podcast “no somos números”...